7 de junio de 2010

Crónicas Emergentes - III, el final

Algo que me olvidé del sábado es que entre los que llegaron tempranito, estaba el Dr. Felipe (mirá vos, me acabo de enterar que el personaje lo hace Diego Scott, alguna vez productor de Fernando Peña, en el viejo Parquímetro, aunque creo que en la última vuelta, también estuvo) junto a una mujer (supongo que era su mujer) embarazada. Tenía la misma cara de loco fumado que tiene en la tele y nos miramos por dos segundos. Yo le decía: sí, te reconocí. Y el decía: sí, soy el Dr. Felipe. En fin, aunque sea frívolo, me caen bien los 'famosos'.

El domingo debe haber sido el día que más recorrí. Estuve en todas las muestras, por lo menos 20 minutos. Música, poesía, danza callejera, desfiles de moda. Bajé y subí, recorrí pasillos, esquivé gente, recibí llamados (no tenía crédito), mails. Mucha lima, pero todo bien, estaba disfrutándolo, contrariamente a lo que yo creía que iba a pasar, antes de que arrancara el festi. En fin, extraño el olor de los pasillos del CCR; a los guardias de seguridad que a medida que fueron pasando los días, se acordaban de mi cara y no me hacían mostrar la cintita; el pibe de la carpa de provisiones, que tan bien me alimentó; el buen clima de la salita... todo very nice, como dijo alguna vez Pity.

Ya sabemos que los muchachos de Divididos, la sorpresa que intentamos ocultar (?), son divos y no usan cualquier camarín. Estuvieron en una especie de departamento que está sobre un puente-terraza, que está encima de... bueno, no es tan fácil de graficar. Cuestión es que se cerraron casi todos los accesos del Recoleta para que el trío llegara bien a su guarida, pero no tuvieron otra que pasar por la sala de prensa. Igual nadie los jodió. Mollo entró tan de repente que no le pude decir nada. Al rato, cayó Catriel. Le tiré 'Catriel, ¿cómo va?' y el tipo me saludó como si me conociera de toda la vida. Quizás recuerda mi cara y un puñadito de charlas que tuvimos. Me sentí Sergio Marchi (?). A Arnedo me lo perdí por estar viendo a los brazucas de Superguidis.

¿La música? Ahí. Los Reyes del Falsete LA-ROM-PEN. Divididos, la sorpresa, clásico de clásicos. El show de Chávez estuvo buenísimo. Y nada más, no hubo tanto atractivo para el final del Emergente. Creo que nadie lo lamentó demasiado. Lo distinto fue el pogo generado por una de las bandas más grandes y menos 'emergentes' de este país. Muchos bonitos y educaditos, habitués del festival, no entendían bien qué pasaba. Se divierten de otra manera. Quizás acomodando sus ray ban wayfarer (quiero un par para mi cumpleaños, ja) o sacándose fotos en los murales, como si fueran conocidos.

1 mensajes en el contestador:

Kluivert dijo...

Yo, hace unos seis años más o menos, viví una situación similar a la que vos viviste con el doctor Felipe (?) pero con Diego Pérez (?), el gordito que labura con Maru Botana. Lo miré, me miró, le dije hola, me dijo hola y seguimos con nuestras vidas. Nunca supe bien por qué lo saludé, ni tampoco por qué mierda tengo presente ese momento.