Estuve ahí bastante temprano, como cada vez que estoy nervioso, expectante. En cambio, estando tranquilo, me retraso con pelotudeces y llego muy fuera de hora, provocando mal humor en quien espera, si es que alguien espera. Siempre me pongo nervioso en este tipo de situaciones, cuando no conozco a quien voy a tratar. Esto de trabajar en el periodismo, me hace conocer a personas nuevas todo el tiempo. Nombres y caras que debo almacenar en la cabeza para recordar en el momento oportuno, cuando se necesite encontrarlo, cuando haya que garronear, cuando haya que saludar, cuando haya que olvidar.
La tarde estaba por demás hermosa, aunque Triunvirato estaba muy llena de gente, demasiada. Horario pico, es cierto, pero es una zona descentralizada, señor. ¿Cómo puede ser? Y a medida que pasaban los bares con sus mesitas afuera, más eran las ganas que tenía de zambullirme a ellas, en sus cervezas, y no tener que entrar en un auditorio televisado. Pero me entusiasmaba eso también, el estar ahí y documentarlo todo.
Decía que estuve demasiado temprano, casi media hora antes de la cita. Me quedé en la puerta, fumando, esperando, mirando cada tanto la hora, reconociendo célebres caras y fichando para descubrir quién tenía las listas de prensa. 'Y 20 entro, falta un rato, todavía'. Entré y 20, la busqué y le pregunté. Me tachó, me sonrió y me agradeció por estar ahí. Y cuando me daba vuelta, inició se dio un diálogo inesperado:
- ¿Vas a preguntar?
- Si está la posibilidad, sí, me gustaría.
- Bueno, te anoto, entonces.
- Ponelo después de Susana -acotó otra encargada de prensa.
- Listo. Después te busco y te aviso en tu turno.
- Dale, muchas gracias.
'¿Qué hice? ¿En dónde me metí? Estoy completamente desarmado', me mentía a mí mismo; me mentía porque el día anterior había preparado una serie de preguntas posibles. Tenía que hacerlo, era necesario su testimonio no sólo para mi informe, sino para la idea que tengo en la cabeza desde hace un par de semanas. '¿Qué hago ahora? Ma'sí, yo me voy a la mierda, no cubro nada, me hago el pelotudo, me voy a mi casa a ver Weeds, no tengo nada que hacer'. Caminaba y caminaba en la sala de recepción, en círculos. Me aceleré, estaba aturdido, con las manos transpiradas. '¿Qué hice? ¿Por qué?'
Nos informaron que podíamos pasar al teatro y me ubiqué bien cerquita del escenario, no quería perderme ningún detalle por más mínimo que fuera. Es mi labor como cronista, por supuesto. Más caras conocidas iban llegando, colegas famosísimos, otros no tanto, cámaras, micrófonos, blocs de notas, biromes, grabadores analógicos y de los digitales. 'No puedo más, me voy ya... o me hago el boludo cuando me estén buscando, yo no pregunto nada. No tengo nada que preguntar. Mis preguntas son una pelotudez'. Y se apagaron las luces mientras el tipo pasaba como si nada al escenario, tomó una guitarra y peló un tema que relajó a todos. Flor de regalo el tenerlo a veinte metros, tocando uno de sus temas, aunque no sea tan conocido. Habló mucho, muy lindo, como siempre. Dejó hablar y habló más todavía. Se acercó la chica de la sonrisa, me dio el micrófono y me indicó: 'Después de él, vas vos'. Él es de Página/12, preguntó rápido y le contestaron rápido. 'Voy yo, bueno, ya estoy acá. ¿Cómo me voy a negar a hacer esto si es un sueño? Es como si mi novia me ofreciera hacer el amor y le dijera que no. ¿Cómo le voy a decir que no a mi novia? Cómo no voy a preguntarle algo a Spinetta, que me está escuchando y me está buscando con la mirada y no me encuentra y me encontró y me sonrió y me escuchó y me habló y no le entendí nada, porque estaba pelotudo, porque de reojo le estaba pidiendo a la chica de la sonrisa que me deje hacerle otra pregunta, y que me decía que no, que te está respondiendo mucho tiempo y esto se termina en un ratito, y que Spinetta habla, qué lindo que habla Spinetta, y, ¿se habrá grabado algo? ¿me puse muy nervioso? Seguro que tartamudeé como loco, adelante de todos, adelante de las cámaras, micrófonos, grabadores, anotadores, biromes, caras. Cuando lo desgrabe me voy a dar cuenta y voy a enteder qué es lo que me quiso decir. Pero ya está, ya lo hice, qué bien que me siento.'
Algo de esto, salió en El Acople, ayer.
El soporte de los grandes
Hace 2 horas

